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El ITER participa en un proyecto financiado por la Agencia de Residuos de Catalunya

Toma de medidas en vertedero Dipòsit Controlat de Can Mata (Barcelona).

El proyecto liderado por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) tiene por finalidad cuantificar la emisión fugitiva de metano a la atmósfera por los vertederos Catalanes.

El Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), entidad dependiente del Cabildo Insular de Tenerife, ha sido seleccionado por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) para participar en un proyecto sobre emisión fugitiva de metano (CH4) a la atmósfera por los vertederos de Catalunya que financia la Agencia de Residuos de Catalunya, una entidad pública que depende de la Generalitat de Catalunya. El proyecto, que cuenta además con la asistencia técnica de ENT Environment & Management, tiene como objetivo principal la cuantificación de estas emisiones en 44 vertederos de Cataluña. Dispone de un presupuesto de 833.150 euros y un periodo de ejecución de 18 meses.

El consejero de Innovación, Investigación y Desarrollo, Juan José Martínez, ha destacado la labor desarrollada por el Área de Medio Ambiente del ITER en este ámbito. “En los últimos 25 años, el ITER ha realizado estudios sobre emisiones fugitivas de metano en 40 vertederos distribuidos en 13 de las 17 comunidades autónomas del territorio nacional, concretamente en Andalucía, Asturias, Illes Balears, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Catalunya, Comunitat Valenciana, Extremadura, Galicia, Madrid y Murcia”.

Juan José Martínez añade “Con carácter previo al inicio del proyecto, el ITER y la UAB ya habían colaborado en la realización de estudios científicos sobre emisiones fugitivas de metano en varios vertederos de Cataluña, entre ellos los de Orís (Barcelona), Castellnou de Seana (Lleida), el Pla de l’Estany y Solius (Girona). En el marco de esta colaboración científica, el equipo del ITER aportó al de la UAB la experiencia acumulada por el Área de Medio Ambiente a lo largo de los últimos 25 años en este tipo de investigaciones”.

Según Nemesio M. Pérez, Director del Área de Medio Ambiente del ITER, “cuantificar correctamente la emisión fugitiva de metano a la atmósfera por vertederos conecta ciencia, política climática, economía y seguridad”.
Desde la perspectiva del impacto climático, es importante destacar que el metano es un gas de efecto invernadero extremadamente potente. Aunque su vida media en la atmósfera es más corta que la del dióxido de carbono (CO2), su capacidad de retener calor es significativamente mayor. En términos de Potencial de Calentamiento Global a 100 años (GWP100), el CH4 presenta valores aproximadamente entre 28 y 36 veces superiores a los del CO2.

En cuanto a los inventarios de emisiones y el cumplimiento normativo, los países deben reportar sus emisiones en el marco de acuerdos internacionales como el Acuerdo de París; un tratado internacional adoptado en 2015 en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Una cuantificación deficiente puede derivar en inventarios inexactos, incrementar el riesgo de incumplimiento de los objetivos climáticos y comprometer la eficacia de las políticas de mitigación.

Desde una perspectiva energética, el metano puede aprovecharse como fuente de energía ya que muchos vertederos disponen de sistemas de captación de biogás, cuyo contenido en CH4 suele rondar el 50%. Una cuantificación inadecuada de las emisiones fugitivas de CH4 impide evaluar correctamente la eficiencia de estos sistemas de captación. En consecuencia, una mala estimación puede traducirse en pérdidas económicas, mientras que una cuantificación precisa permite optimizar el dimensionamiento de las plantas de biogás y mejorar su rentabilidad.

Desde la perspectiva de la seguridad, el metano es un gas inflamable y potencialmente explosivo en determinadas concentraciones, además de poder migrar fuera de la celda del vertedero. Por ello, una cuantificación precisa resulta esencial para detectar fugas y prevenir riesgos tanto para los trabajadores como para la población cercana.

En términos generales, la reducción de emisiones requiere conocer con precisión dónde se producen, cuánto se emite y cómo evolucionan en el tiempo. Sin datos fiables, las medidas de mitigación pueden resultar ineficaces o estar mal orientadas.

Finalmente, cabe destacar que los estudios realizados por el Área de Medio Ambiente del ITER indican que las emisiones de CH4 procedentes de vertederos en España son inferiores a las reflejadas en el PRTR-España (Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes), sistema dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Esta discrepancia pone de manifiesto la necesidad de mejorar las metodologías de cuantificación de las emisiones de metano asociadas a los vertederos en el territorio nacional.