El Premio Internacional de Dubai para las Mejores Prácticas fue establecido bajo la dirección del Jeque Maktoum Bin Rashid Al Maktoum, durante la Conferencia Internacional de Naciones Unidas que convocó en Dubai del 19 al 22 de noviembre de 1995 con 914 participantes de 95 países, para reconocer las mejores prácticas con impacto positivo en mejorar el ambiente vivo.
En la edición anterior por primera vez un país (España) obtuvo dos galardones (el Ayuntamiento de Barcelona por la “Agenda 21 escolar de Barcelona”, y el Ayuntamiento de Noaín (Navarra), por el “Plan Municipal de Cambio Climático en Noaín”). Con éstos, son ya ocho los premios conseguidos en las sucesivas convocatorias de este galardón internacional, que cuenta con el aval de Naciones Unidas.
Al haber resultado seleccionada, la Buena práctica presentada por el ITER se incluirá en el IX Catálogo Español de Buenas Prácticas que editará el Ministerio de Fomento. Las propuestas seleccionadas serán enviadas antes del 31 de marzo. En junio serán evaluadas por parte del Comité Asesor Técnico que seleccionará 100 propuestas que merecen ser consideradas como Mejores Prácticas y preseleccionará un máximo de 48 iniciativas que se remitirán al Jurado Internacional. Durante el mes de Julio el Jurado Internacional seleccionará a las Prácticas ganadoras y la Ceremonia de premios de las Mejores Prácticas será en Octubre 2012.
La buena práctica presentada, “Urban Bioclimatic Areas for the Island of Tenerife”, refleja los beneficios que aporta realizar un estudio especializado sobre las características y exigencias de la arquitectura bioclimática en climas cálidos y sobre la idoneidad de ciertos diseños en relación directa con su entorno. Estos beneficios contribuyen a mejorar tanto la forma de abordar la planificación urbana como la mejora en las técnicas constructivas, con el objeto de que entre ambas mejoras se contribuya a lograr una mayor eficiencia energética en este sector. La actuación planteada contribuye a acelerar la incorporación en el mercado de las herramientas más innovadoras sobre la gestión eficiente de energía en la ciudad, a crear ejemplos de buenas prácticas para el sector de la construcción basados en la competitividad y la innovación, y a trasladar al público en general la conveniencia y eficacia de estos sistemas.